miércoles, 2 de diciembre de 2015
martes, 1 de diciembre de 2015
Cuenta de Ahorros Emocional
Mejora tu relación de pareja, tu relación familiar y tus relaciones profesionales.
Te has preguntado cómo puedes mejorar la relación con tu pareja, tu hijo o tus padres? O tal vez te interese mejorar tus relaciones profesionales con tus clientes o empleados, jefes, socios o compañeros de trabajo. Es sencillo. Has depósitos de forma continua a tu cuenta bancaria emocional con cada uno de ellos. ¿Qué es esto? Stephen Covey en su libro Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva emplea de forma metafórica la expresión cuenta bancaria emocional haciendo alusión a una cuenta bancaria en la que podemos hacer depósitos y retiros, identificando los depósitos con todos aquellos gestos y conductas que nos ganan la confianza y el cariño de las personas importantes en nuestras vidas; y como retiro todas aquellas conductas que hacen lo contrario, es decir, que causan que las personas pierdan confianza, respeto, cariño y facilidad de comunicación con nosotros. Comenta en su libro que cuando tenemos una cuenta bancaria emocional con suficientes depósitos con alguien en particular, la comunicación se facilita y el ambiente se suaviza debido a que existe una atmosfera de confianza y respeto. Cuando no es así, nos vemos obligados a medir cada una de nuestras palabras, cuidar lo que decimos, andar con politiquerías. Y desgraciadamente, nos dice Covey, así viven muchos matrimonios, muchas familias y muchas organizaciones.
Las reservas se pueden aumentar por medio de gestos de bondad, honestidad y cortesía. Esto permitirá que cuando hagamos un retiro, es decir, cometamos un error o falta ante alguien con quien hemos tenido el cuidado de mantener en buen estado nuestras reservas, la relación no se verá igualmente afectada que si nuestras reservas con esa persona estuvieran en ceros o números rojos.
Stephen Covey sugiere seis tipos de depósitos principales para generar una cuenta bancaria emocional.
1. Comprender al individuo.
Es el más importante. Implica conocer los gustos y preferencias de la otra persona. Implica hacer cosas por la otra persona que son importantes para él o ella y no necesariamente para nosotros. Si vamos hacer algo para quedar bien con nuestro hijo, por ejemplo, debe ser algo que a él le gusta, no algo que solo a nosotros nos interesa. Comenta Covey “lo que es importante para la otra persona, debe ser tan importante para nosotros como lo es esa persona.”
Lo que para ti podría ser un depósito, para el otro podría ser un retiro. Da el caso cuando los padres quieren hacer cosas que ellos consideran interesantes o divertidas para sus hijos adolescentes pero para estos significa una obligación tortuosa; tener que seguirle la corriente al papá representa un enorme sacrificio para ellos, un enorme retiro. Por lo tanto, en vez del padre quedar bien y fortalecer la relación con el hijo, la empeora o deja sin efecto, en el mejor de los casos.
2. Prestar atención a las cosas pequeñas.
Definitivamente las cosas pequeñas tienen un valor subvaluado por la mayoría de nosotros. Los pequeños detalles, como lo hemos mencionado en otras ocasiones, tienen un alcance importantísimo. Los pequeños actos de bondad, de cortesía y atención representan depósitos enormes, así como las pequeñas faltas de respeto o inconsideraciones representan retiros importantes.
3. Mantener los compromisos.
Todos conocemos el valor que tienen las promesas y lo que implica no cumplirlas. Nuestra palabra pierde valor. Cuando hacemos promesas y con facilidad dejamos de cumplirlas estamos haciendo retiros enormes que hacen la recuperación de la confianza muy difícil. De ahí la importancia de aprender a no hacer promesas que de antemano sabemos o dudamos poder cumplir.
4. Aclarar las expectativas.
Nadie es adivino ni capaz de leer el pensamiento, quien dice poder hacerlo regularmente la palabra mago o brujo antecede a su nombre (sin afán de ofender a quiénes ejercen estos oficios, claro). Entonces si el resto de nosotros no lee el pensamiento ni es adivino, porque esperamos o damos por hecho que las demás personas sepan lo que queremos o deseamos, lo que nos gusta y lo que no nos gusta. Aclarar a tiempo lo que esperamos de las demás personas nos va a ahorrar serios dolores de cabeza.
5. Demostrar integridad personal.
Honestidad, ser de una sola pieza, no hablar mal de los ausentes son unas características a las que hace referencia Covey en esta parte. Hacer lo contrario, hablar a espaldas de un compañero tratando de quedar bien con otro solo nos hará perder la confianza del segundo, por ejemplo.
6. Saber disculparse sinceramente.
Cuando cometemos una falta, un error o una ofensa sin intención es importantísimo saber pedir perdón u ofrecer disculpas de forma oportuna. No hacerlo da lugar a resentimientos y malos entendidos (ver Qué difícil es pedir perdón…). Es importante resarcir, de forma honesta y sincera, el mal hecho. Esto, aunque no borra nuestro error, sí repara parte del daño y prepara el terreno para seguir abonando, o como diría Covey, para seguir depositando en la cuenta bancaria emocional.
Concluyendo ¿Conoces bien a esas personas con quien deseas fortalecer tu relación? ¿Conoces sus gustos y preferencias? ¿Pones atención a las cosas pequeñas? ¿o se te hace fácil ser inconsiderado/a, no escuchar o ser grosero/a? ¿Haces promesas a la ligera? ¿Manifiestas de forma clara y explícita lo que esperas de la otra persona en determinada situación (aclaración de roles y funciones)? ¿Te muestras de una sola pieza? ¿Sabes disculparte cuando ofendes o cometes errores? Y sobre todo ¿Abonas de forma constante a tus cuentas bancarias emocionales?
Si tienes preguntas o sugerencias, por favor deja tus comentarios y, desde luego, no olvides compartir el artículo. :)
Bibliografía: Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva, Stephen Covey.
sábado, 28 de noviembre de 2015
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